El señor presidente, indignado, censura el uso político de las gestiones de liberación de secuestrados. Según sus cálculos, quienes promueven estas liberaciones están interesados sólo en el show político y ve en esto una perversidad. Sólo que no tiene en cuenta que de dicha perversidad sale ganando un hombre -Pablo Emilio Moncayo- que al servicio del Estado, perdió su libertad hace más de once años. Dicho logro parece pequeño a los ojos del mandatario. Creo que hay razones, no sólo humanitarias, para creer que no lo es. En las actuaciones del presidente hay detalles que están relacionados y que podrían ayudar a revelar el sentido de una decisión equivoca, cuyo mensaje es muy desalentador. La reacción del presidente, difundida ampliamente por los medios de comunicación nacionales e internacionales, se produjo en medio de otra oleada de escándalos , que agrega nuevos eventos a una larga colección de fechorías de personas y agentes del gobierno, que en efecto deterioran el funcionamiento...
Opinión política e impresiones acerca de acontecimientos de actualidad