A la alegría por los acontecimientos recientes deberíamos sumarle una dosis de responsabilidad con las instituciones. Es desafortunado que un hecho que podría unirnos nos divida; que un acontecimiento que mejora ostensiblemente las condiciones de vida de los recién liberados, sirva de pretexto para erosionar la democracia hacia el futuro. Creo que la principal fuente de división está en una actitud que tiene dos caras. En el anverso presenta la viciosa tendencia de estar viendo en cualquier actuación del gobierno cortinas de humo. En el reverso, la costumbre, también perversa, de suponer que estos logros son justificación suficiente para cambiar las normas o saltárselas por el burladero, a favor de una persona o de su estilo de gobierno. Estoy seguro que una y otra cosa agrega problemas a nuestra sobrevivencia como sociedad y expresa una gran desconfianza frente a las instituciones. Lo más grave de todo es que esta es una actitud de una mezquindad terrible para con los liberados: queda...
Opinión política e impresiones acerca de acontecimientos de actualidad