La incertidumbre ha sido el sello de los días posteriores a la celebración del plebiscito del 2 de octubre, cuyo resultado bloqueó la implementación de los acuerdos de La Habana. El rumbo de los acontecimientos estará marcado, en gran medida, por la manera en que los líderes políticos ponderen sus posiciones, le apuesten a reducir la polarización generada durante la campaña y logren entablar un diálogo incluyente y eficaz para desbloquear la ruta hacia la implementación de los acuerdos largamente trabajados entre el Gobierno y las FARC. Para esto resulta determinante la actitud de los sectores sociales movilizados a favor de la salida negociada. La persistencia de sus señales –marchas, cartas, notas ciudadanas– puede obligar a las partes implicadas a evitar la ruptura del proceso, puede mostrar a los líderes la inconveniencia de arruinar con propuestas improcedentes lo ya logrado y puede hacer evidente la torpeza de mezclar este debate con la contienda presidencial del 2018, ligerez...
Opinión política e impresiones acerca de acontecimientos de actualidad