El domingo 27 de septiembre se celebraron con éxito las consultas entre liberales y polistas para la selección de sus candidatos a la presidencia. Aunque la votación no fue caudalosa tampoco puede calificarse de insignificante: un poco más de un millón de votos entre los liberales y más de cuatrocientos cincuenta mil en el Polo, muestran la movilización de apoyos cercanos a cada una de esas organizaciones en un contexto difícil, en el que cada partido arriesga su prestigio electoral y su posibilidad de apuntalar negociaciones posteriores en un respaldo electoral considerable. De estas consultas salen Rafael Pardo y Gustavo Petro como candidatos oficiales de sus organizaciones y se abre la posibilidad de construir una candidatura de unidad de los diversos grupos que se oponen al uribismo y a la reelección. No creo que sea razonable pedir que las consultas internas de los partidos recojan la misma afluencia de votantes que los comicios normales: en el imaginario de los ciudadanos no se h...
Opinión política e impresiones acerca de acontecimientos de actualidad