Opinión. Silenciar la palabra, matar la diferencia : Si las voces de mando los mandaron / deliberadamente hacia el abismo, / si humedeció sus áridos cadáveres / el llanto encubridor de los hisopos, / si su sangre de jóvenes, su sangre / fue tan sólo guarismo de un contrato, / si las brujas cabalgan en sus huesos, / ¿enterrar y callar? / Enterrar y gritar. Miguel Otero Silva Hay un hombre que grita e intimida, amenaza de muerte a una mujer, a una profesora del municipio de San Pablo en el sur de Bolívar. El nombre de quien amenaza puede ser un alias, como los que se usan en la guerra para diluir la responsabilidad. El de Deyanira Ballestas es, como solemos decir, su nombre de pila, por el que la reconocen sus alumnos, los padres de familia y a través del cual la designa el matón como objeto de su accionar homicida. El hombre, el matón, declara que no es “un payaso”, sus amenazas son serias. Advierte que “nosotros acá asesinamos al que nos dé la gana”, se au...
La incertidumbre ha sido el sello de los días posteriores a la celebración del plebiscito del 2 de octubre, cuyo resultado bloqueó la implementación de los acuerdos de La Habana. El rumbo de los acontecimientos estará marcado, en gran medida, por la manera en que los líderes políticos ponderen sus posiciones, le apuesten a reducir la polarización generada durante la campaña y logren entablar un diálogo incluyente y eficaz para desbloquear la ruta hacia la implementación de los acuerdos largamente trabajados entre el Gobierno y las FARC. Para esto resulta determinante la actitud de los sectores sociales movilizados a favor de la salida negociada. La persistencia de sus señales –marchas, cartas, notas ciudadanas– puede obligar a las partes implicadas a evitar la ruptura del proceso, puede mostrar a los líderes la inconveniencia de arruinar con propuestas improcedentes lo ya logrado y puede hacer evidente la torpeza de mezclar este debate con la contienda presidencial del 2018, ligerez...